
La jornada, que convocó a vecinos, instituciones y excombatientes en el Centro Cívico, tuvo su momento central con la tradicional procesión de antorchas hacia el Memorial, en una escena cargada de emoción y respeto. Allí, el homenaje se transformó en un mensaje claro: Malvinas no es pasado, es presente y es identidad.
“Si hay algo que nos deja Malvinas es que está prohibido olvidar”, expresó Weretilneck, y remarcó la importancia de sostener la memoria como una política permanente del Estado.

El Gobernador también puso en valor el acompañamiento de Río Negro a los veteranos, con políticas concretas que reconocen su historia y amplían derechos para ellos y sus familias. En ese sentido, remarcó que la provincia cuenta con una de las legislaciones más avanzadas del país en materia de reconocimiento y cuidado integral.
La vigilia volvió a mostrar el fuerte vínculo entre el pueblo y los veteranos. “El abrazo que nos brinda el pueblo, nos da fuerza para todo el año”, expresó el director provincial de Veteranos de Malvinas, Rubén Pablos, reflejando el sentido profundo de este encuentro.

En este nuevo aniversario, Río Negro ratifica un rumbo que no solo mira al futuro, sino que también honra su historia. Porque la construcción de la provincia que viene también se sostiene en la memoria, el reconocimiento y el compromiso con quienes defendieron la patria.